Mostrando entradas con la etiqueta Autoedición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Autoedición. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de abril de 2016

Photoshop

Hola amigos.

En mis artículos anteriores os he comentado la revolución en el mundo de la Autoedición impulsada por los primeros ordenadores y los sistemas GUI, pero esto no hubiera sido posible sin los programas profesionales diseñados para la industria de las artes. A principios de los 90, nos encontramos al 95% de los profesionales trabajando de manera artesanal y como es lógico mucha reticencia al cambio. A pesar de ello, en tan solo un par de años la situación dio un vuelco de 180 grados y en 1994 la mayoría de los diseñadores estábamos digitalizados.

Captura de pantalla de Photoshop 2.0 en MacOs 6

Un Poco de historia

A principios de los 90 nos encontramos los primeros programas profesionales, concretamente:


  • Photoshop de Adobe, inventores del lenguaje Postscript, para retoque de imagen y fotografía.
  • Freehand de la Compañía Aldus, posteriormente adquirida por Adobe. Este programa es un tablero de dibujo que incorpora los famosos trazados Bézier.
  • QuarkXPress: programa de maquetación y edición de publicaciones que se convierte en el estandard del mercado, a pesar de su prohibitivo precio (cerca de 1000€ en aquellos años). En las posteriores versiones para Pc, incorpora una "mochila" con la licencia que creo recordar se tiene que enchufar al puerto SCSI. Sin este artilugio el programa no podía funcionar.
Obviamente no eran los únicos, podemos encontrar también PageMaker (similar a Quark) y posteriormente Corel, aunque en sus versiones iniciales no tenía prestaciones profesionales


Las versiones originales fueron diseñadas exclusivamente para el entorno Mac pero debido al éxito de Microsoft Windows y la mejora de las prestaciones de los Pc equipados con chicps Intel y tarjetas gráficas de mejores prestaciones, los fabricantes comienzan a comercializar las primeras versiones para Pc. En 1994 utilizaba simultáneamente un Mac y un Pc con los mismos programas y a pesar de que eran las mismas versiones, en la práctica el comportamiento era distinto. Encontramos diferencias en los menús, en algunas prestaciones o funcionalidades y sobre todo en los atajos de teclado que provoca que los usuarios se vuelvan locos.

Curiosidades


Trabajar con dos atajos de comandos distintos no fue ni mucho menos la única penuria por la que tuvimos que pasar. En 1990 trabajando con monitores en blanco y negro. No podéis imaginaros la locura para interpretar los colores en escala de grises y traducirlos a colores CMYK para los artes finales. Algunas otras curiosidades: En Phososhop solamente era factible dar un paso atrás, por lo que teníamos que tener muchísimo cuidado ejecutando los comandos y memorizar el último paso que habíamos realizado. QuarkXPress mostraba un aviso indicando "esta acción no se puede deshacer" cuando simplemente te disponías a borrar una caja de imagen. Pero sin duda la verdadera tortura la encontrábamos con el peso de los ficheros. Mi Mac tenía una memoria Ram de 4mb y un disco duro de 20Mb y cualquier fichero de tamaño Din A4, pesaba aprox. 30mb. Las imprentas generalmente aceptaban ficheros EPS, imposibles de comprimir y los disquetes tenían una capacidad de 1,4mb ¿la solución?: utilizar compresores llevando a la imprenta cajas y cajas de disquetes. Debido a la falta de memoria la simple orden "exportar como Eps" requería horas de trabajo. Lo mejor era lanzar el comando por la noche y rezar para que a la mañana siguiente se haya generado el fichero sin encontrar un error o "una bomba" (errores en los primeros MacOs que obligaban a reiniciar el equipo y perder toda la información). Otra curiosidad que nos llamaba la atención eran los "easter eggs" o comandos ocultos. En Photoshop aparecía un Gato Eléctrico saludando en la ventana de arranque. En Quark un marciano desintegraba las cajas de texto o imagen con una combinación de comandos y el botón suprimir. Habían nacido los frikis.



En este enlace puedes encontrar información detallada sobre Photoshop, su inventor Thomas Knoll y la evolución de esta fantástica aplicación a lo largo de la historia. En Photoshop aprendimos a interpretar los modos de color, a preparar los trabajos para que tuvieran la calidad necesaria para imprenta, las técnicas de retoque o eliminación de imperfecciones en las fotos y lo hicimos tan bien que los trucos y virtudes del programa se han hecho populares por algunas sonadas meteduras de pata en la actualidad.

miércoles, 13 de abril de 2016

Esto es lo que empezó "casi" todo

En 1990 conocí por casualidad al culpable que cambiaría el rumbo de mi vida profesional: el Mac. En esa época los diseñadores nos las apañábamos trabajando a mano, con plantillas de letras, reglas, estilógrafos y un sinfín de artilugios similares. Para trazar una elipse, utilizábamos unas plantillas, con distintos tipos y medidas de óvalos siendo necesario invertir un par de horas y repetir numerosas pruebas hasta dar con el Arte Final. Los bloques de textos para los folletos o revistas debían ser encargados previamente a las empresas de Fotocomposición, que se encargaban de "picar" los textos. Posteriormente las empresas de Fotomontaje se encargaban de filmar los artes finales en película y quedaban listos para entregar a la imprenta. Este proceso requería muchas horas de trabajo y numerosos procesos de corrección de textos completamente artesanales.

Un amigo y compañero de batallas había adquirido un Mac y me llamo muy ilusionado para que lo conociera. Ya había oído hablar de Apple y en Estados Unidos los Mac, comenzaban a implantarse en la industria gráfica. Se trataba de un Classic II que pronto le bautizamos como "el cabezón" adquirido de segunda mano por aprox. 800€ (nuevo costaba el doble). Puedes encontrar información detallada del Classic II visitando este enlace. Los ordenadores tipo Pc comenzaban a venderse por aquel entonces, pero este destacaba por llevar incorporada una disquetera de 3,5 (en lugar de las de 5 1/4 de los pc), ratón y un micro monitor en escala de grises incorporado (de fósforo verde en los PCs). El sistema operativo incluido era el MacOs 6, el típico de Apple que le llevó a la fama por la sencillez y que como veremos en otra entrada no fue inventado ni por Steve Jobs ni por Bill Gates.

La gran pregunta: ¿y para que sirve la máquina?. En ese momento para poco. El único software existente además del incorporado en el OS6 era un procesador de textos (Word Original) y un programa similar al Lotus 123: el excell. Estuvimos probando "Writte" y "Paint", las aplicaciones nativas del Mac y nos dimos cuenta del potencial para el sector de la Autoedición y las Artes Gráficas.En pocos segundos creamos una elipse perfecta y era posible crear textos complejos con estilos. El gran problema, la inexistencia de impresoras de calidad, en aquel entonces eran matriciales de baja calidad.

Nuestro amigo no parecía muy útil pero nos sedujo por completo. El potencial era realmente asombroso. De hecho en menos de un año, comenzó la revolución con la llegada de nuevos modelos Mac con mejores prestaciones, los primeros programas de autoedición (Photoshop, QuarkXPress, Freehand, PageMaker), las impresoras de calidad media y la posibilidad de llevar los trabajos en disquetes, a los estudios de Fotocomposición, Pronto se empiezan a encontrar las primeras diferencias en la industria informática. La estrategia de Apple se centraba en productos para las artes (Audio, Vídeo, retoque fotográfico y Auto edición) y este tipo de software solamente corre en equipos Apple y por tanto los ficheros tipo Eps, Tiff, Jpg generalmente solo se podían crear en un Mac. Desgraciadamente ocurre a la inversa y los usuarios de Apple no pueden ejecutar aplicaciones de Microsoft o cualquiera basada en MS DOS.